La jornada laboral típica, especialmente en el modo de inicio, es de nueve a seis o de nueve a siete, luego te tomas un descanso de dos horas para hacer ejercicio y cenar. Para ese momento, estará relajado y luego trabajará hasta la medianoche o la una de la madrugada. Si no hubiera un descanso con la actividad física, estaría más cansado y menos alerta.