Fui criado por una madre soltera que me abrió un camino. Ella solía fregar pisos como empleada doméstica, poner un trapo de limpieza en su bolsillo y viajar en el metro de Brooklyn para que yo tuviera comida en la mesa. Pero ella me enseñó mientras la acompañaba al metro que la vida no se trata de dónde empiezas, sino de hacia dónde vas. Eso es valores familiares.