Soy una de esas personas introvertidas que simplemente se siente mucho mejor después de pasar tiempo a solas pensando en ideas y emociones. He llegado a pensar que esto es una señal de una especie de trastorno emocional, una reacción a la fragilidad interior. Ojalá fuera más capaz de actuar y hacer, en lugar de tener que retirarme, examinar y pensar constantemente.