Fannie Mae es propiedad de accionistas, pero opera bajo un estatuto federal que la exime del pago de impuestos estatales o locales. Como resultado, muchos inversionistas profesionales piensan que el gobierno reembolsaría la deuda que Fannie Mae había emitido si la empresa no pudiera hacerlo, aunque Fannie Mae dice explícitamente que sus bonos no tienen garantía federal.