Las pruebas de los lujosos estilos de vida de los acusados ​​se utilizan a menudo para proporcionar un motivo para el fraude. Los miembros del jurado a veces se preguntan por qué un ejecutivo que gana decenas de millones de dólares haría trampa para ganar aún más. La evidencia de la glotonería habitual ayuda a dar la respuesta.