William Maxwell es mi escritor norteamericano favorito, creo. Y una escritora irlandesa que solía escribir para ‘The New Yorker’ llamada Maeve Brennan, y Mary Lavin, otra escritora irlandesa. Hubo muchos escritores que encontré en ‘The New Yorker’ en los años cincuenta que escribieron sobre el mismo tipo de material que yo, sobre emociones y lugares.