Cuando nadie leía, la dislexia no era un problema. Cuando la mayoría de la gente tenía que cazar, una pequeña variación genética en su capacidad para enfocar la atención no era un problema, e incluso puede haber sido una ventaja. Cuando la mayoría de las personas tienen que pasar la escuela secundaria, la misma variación puede convertirse en una enfermedad que realmente altere la vida.