Mientras escribe, dice y hace mucho, Trump se disculpa por sus pecados pasados. Se está alejando de apoyar el aborto, lanzar insultos y más. Ahora, Estados Unidos debe hacer lo mismo y disculparse por el flagelo del aborto legal que ha dejado millones de cunas vacías, úteros estériles, la salud de las mujeres dañada y familias destrozadas.