Cuando yo era fiscal teníamos problemas con el ausentismo escolar y el toque de queda e hicimos un imán para el refrigerador, y eso fue muy interesante para los padres. Les encantó ponerlo en la pared y decir, ya sabes, si no sigues estas reglas, podrías ser procesado. Ya sea que suceda o no, cambia una cultura, y eso es parte de lo que estamos tratando de hacer aquí.