Todos caemos en nuestros hábitos, nuestras rutinas, nuestras rutinas. Se usan con bastante frecuencia, consciente o inconscientemente, para evitar vivir, para evitar hacer la parte desordenada de tener relaciones con otras personas, de tratar con una persona a nuestro lado. Es por eso que todos podemos estar en una habitación con nuestros teléfonos celulares y no tener que lidiar con los demás.