A diferencia de la economía, cuya única preocupación en nuestra era obsesionada con las finanzas es el afán de lucro a corto plazo, la historia ofrece una manera de ubicar nuestra pequeña esperanza de vida en una narrativa que abarca decenas de generaciones, tal vez incluso llegando a un futuro en el que el capitalismo ya no sea nuestro. forma dominante de organización económica.