Solía ​​ser el uno o el otro, ¿verdad? Eras la ‘niña mala’ o la ‘niña buena’ o la ‘mala madre’ o ‘la buena madre’, ‘la horrible mujer de negocios que evitaba a sus hijos’ o ‘la madre tierra que estaba feliz de estar en casa horneando pasteles, todo eso que sabíamos era una mentira.