La capacitación adecuada y la supervisión federal en las asociaciones estatales y federales son esenciales tanto para garantizar los derechos constitucionales como para hacer cumplir nuestras leyes de inmigración. El concepto de federalismo de nuestros Padres Fundadores no prohíbe tal cooperación, y hemos aprendido de la experiencia que los esfuerzos conjuntos funcionan mejor.