Un autor atrae a los lectores con sus palabras y les resulta doloroso incluso perder una frase. Pero las películas y los libros son dos medios diferentes y deben tratarse de manera diferente. Lo que funciona en un libro puede no funcionar en una película. Cuando vi ‘Anna Karenina’ en la pantalla, no me gustó nada, mientras que ‘El Padrino’ era legendario.