China no ha establecido el estado de derecho y si hay un poder por encima de la ley, no hay justicia social. Todo el mundo puede sufrir daños. Solo soy un ciudadano: mi vida tiene el mismo valor que cualquier otra. Pero estoy agradecido de que cuando perdí mi libertad tantas personas compartieron sentimientos y pusieron un esfuerzo tan conmovedor para ayudarme.