Me tomó un tiempo volver a ‘La reina de la noche’. Estaba enojado con eso como una idea porque sentía que había arruinado mi vida al quitarle tanta atención a ‘Edimburgo’. Así que esencialmente languideció en un cajón hasta 2004, cuando lo saqué, lo desempolvé y pensé: ‘Oh, en realidad me gusta mucho esta idea’.