Entre todas las maravillas de la invención moderna, la que más me preocupa es, por supuesto, el transporte aéreo. Volar es quizás el más espectacular de los logros científicos recientes. En el breve lapso de treinta y tantos años, el mundo ha visto cómo el sueño de un inventor, materializado por primera vez por los hermanos Wright en Kitty Hawk, se ha convertido en una realidad cotidiana.