La objeción más común que escucho sobre caminar como ejercicio es que es demasiado fácil, que solo la actividad extenuante y sudorosa ofrece beneficios reales. Pero existe abundante evidencia de que caminar a paso ligero y regular se asocia con una mejor salud, incluida una presión arterial más baja, un mejor estado de ánimo y mejores índices de colesterol.